28 mayo, 2026

UNA JUEZA DE GIMNASIA RÍTMICA AMAÑÓ LA CLASIFICACIÓN OLÍMPICA DE PARÍS 2024 PARA QUE ACUDIERA UNA COMPATRIOTA – Historias de los Juegos

UNA JUEZA DE GIMNASIA RÍTMICA AMAÑÓ LA CLASIFICACIÓN OLÍMPICA DE

Un escándalo empañó la competición de gimnasia rítmica de los Juegos Olímpicos de París 2024, en realidad, la propia clasificación olímpica. Se trata de un claro amaño para conseguir que cierta gimnasta alcanzara plaza olímpica en detrimento de otra.

Los hechos ocurrieron pocos meses antes de los Juegos, concretamente en el Europeo de este deporte que se desarrollaba en Budapest. En él se podía obtener una de los últimos billetes para París y en esa pelea se encontraban en particular dos gimnastas: la polaca Liliana Lewińska y la chipriota Vera Tugolukova. Hablemos brevemente de ellas antes de entrar en la polémica en sí.

Liliana Lewińska. Foto de Tibor Illyes/PAP/EPA

Liliana es hija de un juez de baloncesto y profesor de educación física mientras que su madre entrena gimnasia artística, llegando a ser ella olímpica en los Juegos de Atlanta 96. Posteriormente se convirtió en entrenadora jefe y miembro de la junta directiva de un club deportivo, así como entrenadora de su propia hija y de la selección junior de gimnastas individuales. Liliana empezó en la gimnasia rítmica cuando acudía a los entrenamientos de su madre, la cual no tenía a nadie que la cuidara. En el Europeo del 22 consiguió la medalla de plata en mazas. En cuanto a Vera ella en realidad es rusa, moscovita para más señas, y sólo buscó un cambio de nacionalidad cuando se la impidió participar -por aquel entonces aún en categorías inferiores debido a su edad- por Rusia tras la invasión de Ucrania. En noviembre del 22 cambió de nacionalidad para pasar a representar a Chipre desde el año 23.

Vayamos a los hechos escandalosos en cuestión. La causante del embrollo fue la jueza chipriota Evangelia Trikomiti. Lo que vamos a contar no es opinión, sino que, tras una investigación, fue determinado por la Federación Internacional de Gimnasia como lo que ocurrió. Trikomiti manipuló la competición al interferir en las puntuaciones para garantizar que una gimnasta de su país obtuviera la plaza olímpica, algo que se considera “una de las violaciones más graves del reglamento” (palabras textuales de la Federación).

Evangelia Trikomiti durante el campeonato del escándalo

Trikomiti en ese Europeo de Budapest era la presidenta del Comité Técnico de Rítmica de la Federación Europea de Gimnasia y miembro de la Comisión Ejecutiva de dicha federación. En el susodicho Europeo Trikomiti actuaba como presidenta del Jurado Superior y, por tanto, era la encargada de revisar todas las puntuaciones, incluso podía bloquearlas. Lo que ocurrió durante la competición de marras fue más que sospechoso. Concretamente en el ejercicio de pelota la juez chipriota llegó a bloquear todas las notas y empleó todas sus artimañas para favorecer a Tugolukova y perjudicar a Lewińska. Incluso en un momento dado una juez se negó a cambiar su puntuación y en ese momento Trikomiti empleó todos sus poderes y recursos para que lo hiciera. Dos jueces llegaron a acusarla de manipulación de resultados y otros tres afirmaron que hubo irregularidades.

La investigación llevada a cabo por la máxima autoridad mundial de la gimnasia llegó demasiado tarde para hacer justicia y que fuera la gimnasta polaca la que participara en los Juegos Olímpicos. Liliana confesó en sus redes sociales el dolor que sentía por no estar en los Juegos “un lugar al que sé que pertenezco”, afirmó. Fue la exrusa la que acudió a la cita, aunque no consiguió pasar a la final. Eso sí, le concedieron el honor de ser la abanderada de Chipre en la ceremonia de clausura. La investigación oficial que destapó la manipulación llegó a sus conclusiones pasados los Juegos. Determinó que sin la intervención de la jueza chipriota habría sido Lewińska la que habría acudido a los Juegos Olímpicos. Se decretó una sanción de cuatro años de inhabilitación -se llegaron a solicitar seis años- para la jueza Trikomiti y una multa de 8.000 euros a la Federación Europea de Gimnasia por ser responsable subsidiaria de los hechos. La apelación que realizó la jueza ante el CAS fue desestimada, considerándola una vez más culpable de manipulación. Las sanciones llegaron seis meses después de disputados los Juegos Olímpicos. Una mancha en la competición olímpica que ya no se puede borrar.

Vera Tugolukova en los Juegos de París. Foto de AP



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