EL BICAMPEÓN OLÍMPICO QUE PARTICIPA SIN DOPARSE EN LOS ‘JUEGOS MEJORADOS’ POR NECESIDADES ECONÓMICAS – Historias de los Juegos
Decididamente Hunter Armstrong no ha sido un deportista de élite usual desde el minuto cero. Desde muy joven se interesó por dos pasiones quizá tan grandes para él como la natación, deporte que le ha hecho pisar tres podios olímpicos: la magia y el teatro musical. Ameniza a sus compañeros de campeonato con algunos de los entre 200 y 300 trucos de magia que domina. Para él supone además una forma -como él la define- de “salir de su caparazón” dentro del equipo olímpico. Un día de hace unos años un compañero le mostró un truco y desde ese mismo momento se le metió en el cuerpo la necesidad de saber cómo se podía hacer magia…y hacerla él mismo.
En cuanto a su otra gran pasión, el teatro musical, le entusiasmó siendo niño. Lo cierto es que siempre fue un niño inquieto que se apuntaba a todo lo que podía: el club de arte, deportes varios como atletismo, béisbol o fútbol y, por supuesto, el teatro musical. Así, intervino en producciones de “La familia Addams”, “Mary Poppins”, “Hello Dolly”…Le eligieron para actuar en “Mamma Mia”, pero tuvo que declinar el ofrecimiento porque coincidía con el campeonato nacional junior. Quién sabe si cuando se retire de la natación pueda ya hacerlo con toda libertad en el teatro musical.

Pero hablemos de su carrera como nadador dentro del potentísimo equipo de Estados Unidos. Atesora 17 medallas en campeonatos mundiales y llegó a batir un récord mundial: el de los 50 metros espalda. Los de Tokio fueron los de su debut en unos Juegos Olímpicos y allí ya se hizo con su primer oro, en el relevo de 4×100 estilos. A nivel individual apenas alcanzó el noveno puesto en la prueba de 100 metros espalda. Hunter Armstrong no quedó nada satisfecho de su actuación global en esa cita olímpica, de hecho, considera que no dio todo lo que podía haber dado de sí mismo y que, por tanto, decepcionó a los que confiaron en él, empezando por la federación. No se llega a identificar como ganador de esa medalla de oro porque no tomó parte en la final (sí en las series clasificatorias en Tokio, por lo que recibió la medalla con todo derecho). Es por ello que valora mucho más lo que hizo en los Juegos de París, donde ganó dos medallas: oro en los relevos 4×100 estilo libre y plata en los relevos 4×100 estilos, siendo de nuevo algo pobre su actuación a nivel individual, pues quedó undécimo en los 100 metros espalda.
Pasan los meses y Hunter pierde el apoyo de su marca patrocinadora, lo que le dificulta en muy mucho su continuidad como nadador que tiene los Juegos Olímpicos ‘en casa’ de 2028 en el punto de mira. Y llega la oportunidad de ganar dinero, una buena cantidad de dinero, en los denominados eufemísticamente “Juegos Mejorados”, una mejoría debida al uso de sustancias dopantes. El objetivo claro de esta nueva competición es conseguir récords mundiales…que nunca serán homologados precisamente por conseguirse de forma ilícita. Es más, en el caso de Armstrong su federación internacional (World Aquatics) advirtió a los participantes que nunca más podrían tomar parte en una competición organizada por ellos…lo que incluye los Juegos Olímpicos.

Pero Hunter Armstrong se encontraba en una encrucijada: o participaba en los Juegos Mejorados para ganar una buena suma de dinero o tendría que abandonar la natación. Él tomó una decisión intermedia pero clara y contundente: participaría avisando que no lo haría dopado. Y eso creó una situación que las autoridades deportivas no tenían prevista: ¿hay que sancionarle? Aparentemente sí porque la sanción, según la primera advertencia de World Aquatics, se refiere a “todos los que apoyen, se sumen o participen en eventos deportivos que apoyen el uso de avances científicos o de otras prácticas que puedan incluir sustancia prohibidas y/o métodos prohibidos”. Es decir, que “participen”, aunque no usen esos métodos ilegales. Hunter tras consultar a abogados, piensa que puede seguir siendo elegible para participar en competiciones ‘legales’ si sigue sometiéndose a test de dopaje y sigue el reglamento de, en este caso, World Aquatics.
Pese a no haber recibido una respuesta a su caso concreto el nadador decidió seguir adelante. La cadena ESPN contactó con World Aquatics, la cual declaró que estudiarían caso por caso. El futuro olímpico de Hunter Armstrong está en el aire aún, pues, aunque parece que su futuro económico podría salvarse. La cuestión es ¿por qué todo un bicampeón olímpico de una potencia como Estados Unidos ha tenido que recurrir a esto? Aunque perdiera su sponsor, ¿es que no recibe becas por sus excelentes resultados? Si hasta un medallista como él tiene problemas económicos figurémonos qué penurias pasarán otros de menor nivel o de países mucho más pobres.

