12 junio, 2026

EL CAMPEÓN DE RÍO QUIERE IR A LOS ÁNGELES 28 TRAS SUPERAR EL RIESGO DE QUEDARSE TETRAPLÉJICO – Historias de los Juegos

EL CAMPEÓN DE RÍO QUIERE IR A LOS ÁNGELES 28

Los problemas de salud del judoka italiano Fabio Basile comenzaron desde el mismo momento de su nacimiento. Recién nacido tuvo que pasar un tiempo en la incubadora por una pérdida anómala de peso. No pasaron más que tres años cuando sufrió una neumonía debido a una infección en el pecho que le puso al borde de la muerte, teniendo que pasar 40 días en el hospital. Cuatro años más tarde empezó a practicar el judo, que había visto en los Juegos Olímpicos de Sídney, lo que le llevó a apuntarse enseguida en una gimnasio para dar sus primeras clases en este deporte.

Foto de La Repubblica

El judo le ayudó en su etapa escolar para defenderse de otros niños más grandes, los típicos “abusones”…aunque él, confiesa, tampoco era un ángel. Con 15 compite en los Juegos Olímpicos de la Juventud, de los que sale con una medalla de bronce al cuello y ya con 21 en sus primeros Juegos Olímpicos: los de Río, donde consigue el ansiado oro al que ya aspiraba viendo por televisión la cita olímpica de Sídney. Su medalla era la que hacía número 200 para Italia en toda su historia olímpica. En su camino hacia el oro tuvo que vencer a rivales que se encontraban en los primeros puestos del ranking, superar en semifinales a un fuerte contrincante (el esloveno Gomboc) hasta llegar a la final, donde se enfrentearía al por entonces campeón mundial, el coreano An Ba-Ul, al que superó gracias a un ippon logrado tan solo 84 segundos después del inicio de la final. Oro olímpico pese a que su misma presencia en los Juegos había estado en duda, ya que contaba con una fuerte competencia dentro del equipo italiano y, debido a su juventud e inexperiencia, los técnicos transalpinos no parecían totalmente convencidos a priori de escogerle.

Otro de sus sueños era convertirse en el primer judoka que se proclamara campeón olímpico en dos pesos diferentes. Lo quiso hacer en los Juegos de Tokio. Había vivido durante un tiempo en Japón, país que siempre le ha fascinado, quizás desde su visita al mítico Kodokan (cuna del judo) cuando contaba 16 años. Pero no pudo conseguir su sueño esa vez. Lo que ocurrió es que Fabio estaba pasando un auténtico calvario por aquel entonces partiendo de su brazo derecho. En un principio pensó que se trataba de un problema muscular, pero el dolor aumentaba y ya llegaba al cuello, sintiendo descargas eléctricas. Eso ocurrió en 2021, pero no fue hasta dos años más tarde en que, advertido por su novia -que notó que su brazo parecía “encogido”- hizo que Basile se hiciera ciertas pruebas médicas. El resultado de las mismas fue devastador: dos vértebras cervicales en mala posición, nervios dañados, varias hernias que empujaban a la médula. En fin, los médicos le advirtieron que, con esa situación y años de entrenamiento Fabio había estado en riesgo de quedarse tetrapléjico. La operación debía hacerse inmediatamente, una intervención que duró once largas horas.

Foto de Reuters

De ahí que dijéramos que no tuvo una vida fácil este campeón olímpico. Además, en 2021 perdió a su hermano, también judoka, de forma repentina y sin causa aparente. Contaba 31 años y era, naturalmente, una pieza importantísima en su vida, tanto personal como profesional. Basile tuvo que saltarse los Juegos de París pero actualmente aspira a estar en los de Los Ángeles 28, pese a que los médicos llegaron a dudar seriamente de que pudiera retomar su carrera deportiva, pero el instinto competitivo de este deportista le hizo pronunciar como sus primeras palabras tras despertarse de la operación “Quiero ir a Los Ángeles”. Entre medias ha escrito un libro (“No existe lo imposible”), ha participado en “Ballando con le stelle”, donde quedó en segundo lugar y en “Grande Fratello VIP 3”, siendo eliminado después de 46 días.

Si llega a los Juegos de Los Ángeles quiere dedicar una medalla a su hermano y confirmar su lema: “Si naces guerrero, eres siempre un guerrero” y da pistas a posibles cazatalentos de Netflix: “Si gano otro oro olímpico o mundial Netflix debe hacer una serie sobre mí porque mi vida ha sido de locos”.

Celebrando su oro en Río 2016. Foto de La Repubblica



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