30 mayo, 2024

Del Potro es mi modelo a seguir

El argentino incrementa su peligrosidad en la gira de tierra batida, donde sueña con hacer historia. Tras unos años donde no ha parado de crecer, Tomás Martín Etcheverry atiende a nuestra comunidad para revelarnos cuáles son sus ambiciones.

Después de superar su debut en el Conde de Godó 2024 en un partido trabajado ante Nick Hardt (7-5, 6-2), Tomás Martín Etcheverry (La Plata, 1999) todavía tiene que jugar un tercer set fuera de la pista: las peticiones de los aficionados. La gente en Barcelona le adora, le pide fotos, autógrafos, en definitiva, lo cuida. Son ese tipo de sensaciones que hacen más agradable el día a día. Una vez termina con sus compromisos –y tras el paso correspondiente por la ducha– el argentino se sienta con Punto de Break para contarnos un poquito de su historia.

Su discurso tranquilo y voz susurrada nada tienen que ver con el estruendo que generan sus golpes cada vez que pisa una cancha. Tomás se muestra tranquilo, totalmente adaptado a las exigencias del circuito, consciente de que el secreto del éxito reside en mantenerse en pie el mayor tiempo posible, aguantando los temporales que la vida te va mandando. Son casi las 21:00 de la noche en el RCTB 1899, pero no se me ocurre un mejor plan que cerrar la jornada hablando con uno de los mayores talentos del tenis actual.

Primera prueba, superada.

Nunca es fácil jugar una primera ronda, uno siente mucha responsabilidad, pero estoy contento de estar acá, Barcelona es muy parecido a Buenos Aires, donde crecí y donde me crié. Es increíble jugar este torneo, se respira mucho tenis, de chico siempre fue un sueño estar aquí. Es un disfrute constante.

Cada vez entras a más partidos siendo el favorito, ¿qué tal llevas eso?

Eso siempre es bueno, he ido pasando por todos los niveles, ojalá que siga pasando y seguir sintiendo esa presión. Es my lindo saber que te está yendo bien, que estás jugando bien y empiezas a ser favorito en los torneos. Todo esto se prepara, se entrena mucho con los psicólogos en la parte mental para no ponerse demasiada presión en uno mismo.

Como argentino que eres, la tierra batida es tu punto de seguridad.

En el circuito grande uno tiene que aprender a jugar en cemento, ahora mismo todo está un poco más enfocado por ese lado, pero la mayoría de sudamericanos tenemos un poco más de dominio sobre tierra batida, es donde más cómodos nos sentimos.

Tomás Martín Etcheverry deslizando en clay.

 

¿Ha sido muy duro llegar hasta aquí?

Soy consciente del trabajo que hay que hacer detrás para ser tenista profesional, eso es lo que más me inculcó mi familia y mis primeros entrenadores. La constancia, el trabajo y el aprendizaje del día a día son cosas que llevo grabadas en la piel.

Éxito a cambio de dejar todo atrás, el dilema del tenista sudamericano.

Totalmente, es así al 100%. El hecho de estar tan lejos del tenis es algo que siempre influye, duele estar tan lejos de casa, ojalá todo el circuito pudiera estar un poco más cerca de nuestro hogar, pero es lo que toca. Siempre nos adaptamos, hemos aprendido esto desde que tenemos 14 años, cuando volamos por primera vez a Europa. Entre nosotros nos apoyamos y nos hacemos fuertes.

Ahora mismo sois 21 argentinos en el top300.

Tuvimos mucha suerte hace un par de años, cuando arrancaron con una serie de Challengers impulsados por el ‘Pulga’ De la Peña, que hizo un montón de torneos. Eso nos ayudó a meter esa cantidad de jugadores que hoy tenemos ahí arriba. Creo que siempre tuvimos jugadores buenos, sobre todo en la época de 1999 y principios de los 2000, siempre fuimos muy competitivos, tanto en Argentina como en el resto de Sudamérica.

¿Se viene la Legión 2.0?

Ojalá, la comparación es difícil, muchas personas esperan algo así. Cada jugador está haciendo su camino, ahora tenemos a varios argentinos en el top100, así que ojalá algún día poder alcanzar el nivel de ‘La Legión’ con Coria, Nalbandian, Gaudio, Chela, Mónaco, Del Potro, Cañas… no se puede creer (risas).

¿Te fijabas en alguno en particular?

Bueno, quizá Del Potro, que vino un poco después. Siempre fue mi modelo a seguir, pero todos tenían algo que les hacía diferentes. El ‘Mago’ (Coria) era especial, lo veías jugar y no podías creer todo lo que hacía dentro de una cancha. O David (Nalbandian) con su revés, la clase de jugador que era, lo veías entrenar y no fallaba una pelota. Recuerdo que le ponían conitos y a la tercera pelota ya le pegaba, ¿pero cómo se puede tener tanta puntería? (risas). Eran todos muy distintos.

Tomás Martín Etcheverry durante un reportaje.

 

Alguno ya te habrá comparado con Del Potro…

Sí, me lo han dicho, me lo han dicho […] Ojalá algún día jugar como él, es un modelo a seguir desde que muy chico, la palabra es ídolo.

Tenéis un estilo similar…

Siempre le intenté copiar, desde chico, esa es la realidad (risas). Miro mucho su tenis, aunque también busco forjar mi propio camino. Las armas que él tenía yo todavía no las tengo, él le pegaba a la pelota fortísimo, algo que estoy tratando de hacer. Somos jugadores distintos, cuando le veo jugar hace cosas que yo no hago, como hay cosas que yo hago y él no.

Voy a repasar tu ranking a final de año desde 2019: #340, #257, #130, #79 y #30. ¿Qué toca en 2024?

Ojalá sea mejor, como todos estos años. Ojalá seguir escalado, eso querrá decir que estoy haciendo las cosas bien, que voy por el camino correcto. Y si no, pues ya habrá tiempo de superar ese ranking.

¿Firmarías acabar el año top20?

Es un objetivo que tengo para este año, sí, una de las metas principales.

¿Y ganar tu primer título ATP?

Por supuesto, varios (risas).

Jugaste la final de Santiago contra Jarry y la de Houston contra Tiafoe. El secreto es jugar una en Argentina.

(Risas) Sí, tuve ahí esas finales con jugadores locales, pero fueron buenas finales. Jugué bien, simplemente no se me dio, me faltó un poco de decisión en momentos importantes, pero es parte del proceso.

¿Te fijas mucho en Alcaraz o Sinner?

Claro, ellos han llegado a un nivel distinto con su velocidad y su forma de jugar, es impresionante verles.

Tomás Martín Etcheverry en Roland Garros.

 

¿Te ves llegando a ese nivel?

Por supuesto que sí, ese es el objetivo junto a todo mi equipo, para eso trabajamos. Queremos sacar nuestra mejor versión para poder competir con ellos, hay que llegar a ese nivel sí o sí.

¿Qué necesitas mejorar para dar el próximo salto?

El aspecto mental. Por cómo ellos juegan y cómo ven el tenis, diría que también necesito crecer un poco más en el terreno físico. Obviamente, todavía tengo que mejorar muchos aspectos tenísticos, como el saque o los golpes de fondo.

La derecha no.

No, también (risas). Hay que seguir sumando cosas.

¿Eres de los que dedica el 100% del tiempo al tenis?

Creo que sí. Obviamente, hago otras cosas para despejarme al final del día, pero vivo al 100% para esto. A mí no me resulta duro, me gusta mucho el tenis, tengo unas obligaciones y me gusta cumplirlas. Hay dias más duros que otros, pero hay que hacerse fuerte y seguir.

¿Qué tal se maneja la fama?

Hay que aprender a manejarlo, como todo. Tiene una parte mental muy importante, no hay que subirse a una nube, no hay que volverse egoísta, todo esto es importante. Mi equipo siempre trata de mantenerme los pies en el suelo, apenas acabamos de llegar al circuito.

¿Da tiempo a valorar lo que uno tiene?

A veces va todo tan rápido que no te das cuenta, es interesante frenar en algún momento para mirar atrás y ver todo lo que sucede. Recibo muchísimo cariño en el día a día, esto es algo que hay que valorar. Al final del día, todo el sacrificio que hacemos merece la pena… y si al final no llega la recompensa, uno tiene que estar tranquilo con lo que hace.

Tomás Martín Etcheverry en su entrevista con Fernando Murciego.

 

Vas como un cohete hacia el top10, ¿es la élite tal y como la imaginabas?

Todavía no llegué a esos niveles, no sé cómo lo sentiría. Cada uno lo toma diferente, esa es la realidad. Yo lo que veo a mi alrededor es lo que siempre soñé, es tal como lo imaginaba, el lugar donde siempre quise estar. El circuito te empuja todo el rato a querer ir a por más, es una rueda que no para de girar.

¿A dónde apunta Tomás Martín Etcheverry?

Yo quiero ser campeón de Grand Slam, ese es mi sueño desde que era un niño, este es el motivo por el que juego a tenis.

¿Qué Grand Slam?

Roland Garros.

El año pasado ya la liaste.

Estuve a tres partidos (risas). Sigue siendo mi objetivo principal, lo tengo en la mente.

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