20 abril, 2026

LA MARATÓN MASCULINA DE ATENAS 2004 DESDE EL PUNTO DE VISTA DEL GANADOR – Historias de los Juegos

LA MARATÓN MASCULINA DE ATENAS 2004 DESDE EL PUNTO DE

La final de la maratón masculina de los Juegos Olímpicos de Atenas celebrados en 2004 es y será una de las más recordadas de la historia, principalmente por el incidente ocurrido en plena carrera que tuvo como damnificado el que en ese momento iba de líder: el brasileño Vanderlei de Lima, del que ya hablamos en esta entrada.

En esta ocasión contaremos cómo se disputó la final desde otro punto de vista: el del ganador, el italiano Stefano Baldini, según sus propias palabras. Baldini empieza destacando la belleza de la localidad de salida de la carrera: la mismísima localidad de Maratón, lugar histórico para el deporte olímpico como casi ningún otro. La final tenía como hora de salida las 18 h y en ese momento la temperatura ascendía a 30 grados, con poca humedad. Eso sí, el corredor transalpino se obligó a beber o a mojarse cada ocho minutos aproximadamente.

Cuando la maratón llegó a Atenas había nervios, mientras que el ritmo seguía siendo “blando”. En el kilómetro 22 de carrera se iniciaba una larga subida que se extendía durante diez kilómetros. Baldini, según confiesa, empezó a ponerse nervioso en el kilómetro 15 porque el ritmo seguía siendo demasiado lento, lo que acrecentaba su temor de que prácticamente se llegara a un esprín final en el que él, por sus características, poco tendría que decir. En esa fase de la carrera los mejores corredores acababan con todo intento de fuga.

El ritmo lento le estaba afectando a Baldini pero, justo en el que sería su peor momento, el campeón mundial Jaouad Gharib intentó quitarse de en medio a los rivales. Tanto es así, que su segundo intento tuvo éxito, llevándose consigo a Baldini y al keniano Tergat. El italiano vio en la cara de Tergat que no estaba fresco y, por otra parte, Gharib no tenía el mismo estado de forma de cuando ganó el Mundial doce meses antes. El resto de participantes podía entrar en el grupo de estos atletas con facilidad ya que aún iban a un ritmo demasiado lento.

Cuando empezó la bajada y a falta de 10 kms para el final Baldini decidió irse solo porque veía que a ese ritmo tendría difícil alcanzar el podio. Lima iba por delante, con demasiada ventaja sobre el resto, habiéndose escapado kilómetros antes. La subida de Atenas afectó definitivamente a muchos participantes, no así a Stefano Baldini, ya que se había entrenado en la localidad montañosa de Predazzo en una subida si no exactamente igual a la de Atenas sí muy semejante. En sus entrenamientos realizando esa subida había marcado mejores tiempos que cuando corría en llano. De vuelta a la final olímpica el italiano vio malas sensaciones en sus rivales y como él no se resintió de la dura subida se sintió con energías de sobra hasta la meta. Fue entonces cuando metió el turbo.

Foto de Eurosport

Enseguida perdió de vista a Gharib, a Brown y al poco también a Tergat. Siguiendo a Lima sólo quedaban él y el estadounidense Mebrahtom Keflezighi. La táctica en esos momentos del italiano consistió en hacer pasar al americano por delante de él en el kilómetro 35 para controlarlo desde detrás y ver en qué condiciones se encontraba. En esos momentos Baldini sólo pensaba en cómo batir a Keflezighi ya que no pensaba que Lima llegase a plantear un problema para él, puesto que le consideraba batible. El europeo y el norteamericano se miraban para decidir en qué momento atacar y en esas ocurrió el incidente hacia Lima. Sus dos inmediatos perseguidores no lo llegaron a ver porque tuvo lugar en una semicurva y porque el brasileño apenas perdió 7 segundos. No sabían lo que había ocurrido hasta que vieron al agresor en tierra con policías y agentes de seguridad encima de él. Stefano pensó que la policía había conseguido interceptar a alguien que había intentado colarse para correr con ellos.

Para entonces el dúo compuesto por Baldini y Keflezighi corrían 15 segundos al kilómetro más veloces que Lima, estando a 6 kms de la llegada. A menos de 5 kilómetros el italiano decidió que era el punto y el momento para separarse de Keflezighi y de coger a Lima. Sin girarse, llegó a la meta en solitario, 34 segundos por delante del norteamericano y 1 minuto y 16 segundos por delante del brasileño. Más tarde Stefano Baldini confesaría que vivió el último kilómetro de la final olímpica de Atenas con la “certeza absoluta” de que sería oro…y eso que dos meses antes había vivido el peor momento de su vida debido a la separación de su mujer, llegando a decirle a su entrenador que no podía seguir.

Foto de Timothy Clary/Getty Images



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