25 abril, 2026

Más grasa, más gloria: así eran los Campeonatos de esquí de pesos pesados – Noticias

Más grasa, más gloria: así eran los Campeonatos de esquí

Durante la década de los 70, la estación de Sugarloaf (Maine, Estados Unidos), fue el escenario de una de las competiciones más singulares del mundo del esquí: los World Heavyweight Skiing Championship. Este evento, diseñado específicamente para esquiadores de gran envergadura, comenzó su andadura en abril de 1969 y se convirtió en una cita anual que desafiaba las convenciones de este deporte alpino.

La competición estaba reservada para corredores que pesaran más de 225 libras (aproximadamente 102 kg), aunque en su edición inaugural de 1969 el límite se fijó en 200 libras (90 kilos). En aquel primer año, el evento atrajo a una notable multitud de 57 participantes, aunque poco a poco el entusiasmo fue decayendo hasta que en 1979 tan solo se presentadon 16 ‘grandes’ esquiadores, lo cuál llevó a la finalización de evento tras una década de ‘enormes’ carreras.

Una de las curiosidades más llamativas era el sistema de inscripción. Los promotores mantenían lo que llamaban «el precio de la carne» estable: una cuota de 3 centavos de dólar por cada libra de peso del competidor. Para el pesaje, los organizadores utilizaban una báscula para ganado.

Luego, para equilibrar la competición, se utilizaba un sistema de hándicap basado en el peso: Originalmente se restaba un segundo del tiempo total por cada 10 libras por encima del peso mínimo que en ese momento era de 225 libras. En 1979, la regla se ajustó a tres cuartos de segundo por cada 10 libras para evitar que el peso excesivo compensara demasiado la falta de habilidad técnica en el eslalon de 20 puertas.

John Truden

I World Heavyweight Skiing Championship en 1969

John Truden: El coloso de las pistas

El nombre más emblemático de este campeonato es, sin duda, John Truden. Originario de West Springfield, Massachusetts, Truden fue tres veces campeón de la categoría más pesada. Su debut fue meteórico: en 1969, con solo 19 años, ganó el título pesando 401 libras (sumando sus botas de esquí puestas), es decir, casi 182 kilos.

Su victoria se produjo bajo el inusual formato del hándicap de tiempo basado en el peso. Su éxito en esta peculiar competición marcó un nuevo capítulo en el esquí. Si bien las carreras de esquí tradicionales se centraban en la velocidad y la técnica, las pruebas de esquí de peso pesado atrajeron la atención hacia un tipo diferente de deportista. En esa competición, Truden completó el Slalom de 30 puertas en 37,6 segundos (teniendo en cuenta su hándicap de peso de 20 segundos). Su actuación fue impresionante, sobre todo teniendo en cuenta que el segundo puesto lo ocupó Tiny Stacy, con 183 kg, y el tercero Duffy Dodge, un competidor mucho más ligero, con 107 kg.

A lo largo de los años, Truden se convirtió en una figura mediática. Dado su enorme tamaño, las empresas de alquiler de coches y los fabricantes de equipos de esquí aprovechaban su considerable silueta para estampar anuncios publicitarios utilizándolo prácticamente como una valla publicitaria humana.

Para hacernos una idea de esa envegadura, este hijo de un empresario con concesionarios de la marca de automóviles Porsche, a Truden tuvieron que adaptarle uno de los modelos para poner un solo asiento. En la competición de 1979 registró el mayor peso de la jornada con 453 libras (unos 205 kg), aunque ese año sufrió una caída debido a calambres en las piernas.

Otro corredor destacado fue Terry Newcomb, ganador de aquella última edición de 1979. Pesaba 372 libras, era un antiguo defensa de fútbol americano de la Universidad de Arizona y, en el momento de su victoria, ejercía como juez en Akron, Nueva York.

Más allá de la gloria deportiva y la exposición comercial que obtenían corredores como Truden, el campeonato tenía un fin benéfico. Las cuotas de inscripción se destinaban a la Pine Tree Society for Crippled Children, una organización de ayuda a niños con discapacidad. En la primera edición, estas tasas recaudaron más de 450 dólares de la época.

La peculiaridad del campeonato, combinada con el espíritu de diversión y generosidad, lo convirtió en un punto culminante de la temporada de esquí y mostró una faceta más ligera e inclusiva del deporte competitivo. La participacion de esquiadores como Truden demostró que el deporte se presenta en todas las formas y tamaños, superando los límites para el deporte y sus aficionados.

World Heavyweight Skiing Championship

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