León rugió en el momento preciso con Boston
Tras varios años de inconsistencia y oscuridad, el careta encontró su brillo
de forma inesperada
CARACAS.- El surgimiento de Sandy León ha sido una sorpresa para muchos en el mundo beisbolístico, en especial para aquellos que hacen vida en los alrededores del legendario Fenway Park.
No obstante, la palabra “sorpresa” ha estado ligada al venezolano desde sus inicios, mucho antes de que pensara en llegar a Medias Rojas de Boston o incluso a las Grandes Ligas.
En un comienzo, la chingala, el peto, la careta y mascota no estaban entre los instrumentos de trabajo de León.
“No tenía la rapidez necesaria para jugar en la tercera base”, le comentó Lenin Rodríguez, scout y tráiner que trabajó con León a comienzos de su carrera, al Boston Globe.
Fue entonces cuando Rodríguez le sugirió al zuliano que su futuro podía tener mucho más brillo detrás del plato.
“Mírenlo ahora. Es un gran receptor defensivo y puede batear”, continuó Rodríguez. “Se lo he estado diciendo a la gente por mucho tiempo: ‘cuidado con Sandy León’. Se los está demostrando a todos”.Luego de breves pasantías en las mayores en sus primeras cuatro temporadas, en las que ligó para .187 de promedio, León ha explotado con el madero desde su llamado al equipo grande a comienzos de junio y antes de la jornada de ayer sacudía para .350 con un OPS de .976 en 55 desafíos.
“No veo las estadísticas”, aseguró León. “Algunas veces la pizarra está justo frente a mí y volteo la mirada. Sé que es increíble”, agregó.
El máscara, quien debutó en la gran carpa con Nacionales de Washington en 2012, llegó al pasado spring training de los patirrojos como el cuarto receptor en la lista del mánager John Farrell y tal como se esperaba, inició sus andanzas en 2016 con la sucursal triple A.
“Está sacando provecho de las oportunidades”, indicó Farrell al respecto. “Estamos viendo a un muchacho que encontró su ritmo en este período de tiempo. Te alegras por él. No ha cambiado en nada como persona con el éxito que está teniendo. Siempre vemos los foul tips y las colisiones en el plato. Es un tipo aguerrido. Se ha ganado todo el tiempo de juego que está recibiendo”.FUE CLAVE JUGAR CON TIGRES
Todo parece indicar que la explosión de León comenzó a tomar forma durante su estancia con Tigres de Aragua en la pelota invernal, pero lo que hoy luce como la decisión acertada, en su momento no cayó muy bien en Boston.
“Fueron tantos juegos que, para ser honesto, estábamos un poco preocupados”, indicó Farrell sobre un León que disputó 53 duelos con los bengalíes (incluyendo la ronda de postemporada).
A pesar de que los números del careta no fueron impresionantes, la regularidad de juego tuvo su efecto en él.
“Retomé la confianza”, afirmó León. “Estaba jugando todos los días para un buen equipo y viendo muchos pitcheos”.
Además, dicha pasantía también sirvió para que el criollo recibiera consejos de su mánager en Tigres, Eduardo Pérez, sobre la defensa detrás del plato y de su presidente, Carlos Guillén, sobre los trucos del bateo.“Me dijo que fuera más agresivo en ciertas cuentas y que no perdiera mis pitcheos. Carlos me ayudó bastante”.
Fuente: Líder en Deportes
