Senzatela brilla en su nuevo rol
Dicen que “el tiempo no espera al hombre” y es cierto, el mundo no deja de andar solo porque tú no la estés pasando bien. Pero también es verdad que en algún punto todo esfuerzo es recompensado y el que nunca se rinde en algún momento recibe la oportunidad de redimirse. Hay un ejemplo tangible en el comienzo de campaña de Antonio Senzatela.
“Senze” está actuando como relevista de los Rockies de Colorado, un rol que comenzó a probar en septiembre del año pasado y que parece le ha dado un segundo aire a su carrera de 10 años en Grandes Ligas. Ha hecho cinco apariciones y suma 12 innings y un tercio en blanco, en los que ha recibido solo cuatro inatrapables, ha concedido tres boletos y ha ponchado a 15 contrarios. Todo esto para una efectividad inmaculada y un WHIP de 0.57. Tuvo la oportunidad de salvar un juego y lo logró sin problemas.
Esta es, sin lugar a dudas, su oportunidad para redimirse. Este 2026 es el último año de la extensión de contrato que firmó en 2021 por cinco contiendas y 50.5 millones de dólares. Entonces tenía 26 años y cinco contiendas con los rocosos.
Venía de su campaña más larga con un total de 156 entradas y dos tercios y, por segunda vez en su carrera, había superado el tope de los 100 abanicados. Su efectividad de 4.42, sí, era bastante elevada, pero su FIP (Pitcheo Independiente de Fildeo) era de 3.61, el mejor de su carrera. Parecía que estaba encaminado a establecerse en esa rotación, pero el desenlace ha sido más que accidentado.
En agosto de 2022 sufrió ruptura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, lo cual lo llevó al quirófano. El equipo lo activó en mayo de 2023, pero aquel regreso, que evidentemente fue demasiado pronto, se tradujo rápidamente en otra lesión, esta vez en el codo derecho. Necesitó Tommy John, así que su año se redujo a solo un par de presentaciones y siete entradas y dos tercios de labor.
Tras una lenta recuperación, apareció en septiembre de 2024 para hacer sus únicas tres presentaciones del año. Fue así como en dos campañas solo pudo sumar cinco salidas y 20 innings.
El año pasado finalmente estuvo sano y consiguió ver acción en 30 juegos, algo que no lograba desde su temporada de novato en 2017. Las estadísticas no fueron las mejores, de hecho dejó récord de 4-15 y una elevada efectividad de 6.65, pero fue un éxito mantenerse activo toda la zafra, redescubriendo cómo se comportaba su cuerpo y hasta dónde era capaz de ir.
Ahora mismo está en un gran momento físico y mental, moverse al bullpen no significó un retroceso, sino la oportunidad de reivindicar su carrera y el comienzo ha sido soñado. El reto es mantenerse sano, efectivo, para así poder aspirar a nuevas oportunidades, por qué no, no va a recuperar los años perdidos, pero puede protagonizar un remate soñado.
