21 abril, 2024
Tunez

AVD.- Túnez arañó un empate ante Dinamarca que bien pudo ser un triunfo de no haber sido por el meta Kasper Schmeichel, con una magnífica intervención en el primer tiempo.

El equipo de Jael Kadri, desde el minuto uno, jugó cada balón como si fuera el último. Y lo complementó con su habitual orden y un atrevimiento que casi sorprende al cuadro de Kasper Hjulmand.

Lo mejor para la escuadra nórdica fue la presencia de Christian Eriksen. Después de dar el susto en la última Eurocopa en el Parken de Copenhague al desvanecerse por un problema cardíaco, el actual jugador del Manchester United regresó a un gran torneo. Ya cuenta en su historial con tres participaciones mundialistas.

No fue su mejor partido, como tampoco lo fue el de Dinamarca en conjunto, que además sufrió poco antes del descanso la lesión del sevillista Thomas Delaney en la rodilla derecha.

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Túnez no es solo pundonor y fogosidad. También sabe manejar el balón con solvencia. Su cóctel estuvo a punto de darle el fruto de la victoria.

Lógicamente el ritmo de presión de los tunesinos amainó con el paso del tiempo. Su acoso perdió la efectividad de la primera hora y Dinamarca lo aprovechó para pasar a mandar ahora con más posesión y hasta peligro.

Túnez, que ofreció una magnífica presentación en Qatar 2022, dio continuidad a la rebelión de los modestos iniciada por Arabia Saudí ante Argentina horas antes en Lusail.

Con información de TUDN