23 julio, 2024

son tan malos que nadie los usa

Hace ya seis años, Volvo anunció que dejaría de integrar su propio navegador GPS en sus coches, ofreciendo directamente Google Maps incluso antes de incorporar Android Automotive. Este paso ahora lo da ahora Ferrari: sus nuevos modelos como el Ferrari Purosangue o el recién presentado 12Cilindri dejarán de ofrecerlo.

¿El motivo? Precisamente las apps de navegación como Google Maps o Waze de los smartphones: Ferarri admite que son más sencillas de manejar y que se actualizan continuamente. Así que para qué un navegador integrado y desarrollado por la marca.

«Tienen su teléfono, tienen su Apple y Google Maps o lo que sea»

Hace 15 años, el navegador GPS era un extra que se pagaba en el Ferrari 458 Italia a razón de unos 6.000 euros. Después, se convirtió en un equipamiento de serie en los cavallinos. Pero en estos años la de Maranello se ha dado cuenta que no tiene mucho sentido seguir invirtiendo en esta tecnología.

Emanuele Carando, director de martketing de Ferrari, señala al medio australiano Drive que han decidido cargárselo en sus nuevos coches porque la «fantástica duplicación del teléfono, es más fácil de usar y el sistema más actualizado. Tienen su teléfono, tienen su Apple y Google Maps o lo que sea». Ferrari admite así que su navegador es más complicado de manejar y que no se actualiza tan rápido como lo hacen las apps de navegación más populares.

Ferrari 12Cilindri
Ferrari 12Cilindri

El Ferrari 12Cilindri y su interior digital que prescindirá de navegador integrado.

No es un caso aislado de Ferrari. En general, aunque hay excepciones, muchos de los GPS de las marcas son poco intuitivos, lentos y con información más limitada, pese a que han ido mejorando. Además son un opcional bastante caro o bien se equipa de serie en los acabados más completos. Pero existiendo Google Maps y este tipo de apps, que son gratuitas, no tiene mucho sentido esta tecnología.

A esto se añaden las actualizaciones: si bien muchas marcas ya las ofrecen inalámbricas, no siempre son gratis y además tardan más que la de Google, que cada año estrena nuevas funciones y mejoras en esta app tan popular. No extraña por tanto que Google Maps sea de las aplicaciones más utilizadas por los usuarios tanto en Android como en iOs.

Esto lleva a muchos conductores a usar esta app, o Waze o Apple Maps, incluso si su coche lleva navegador. Y ya no digamos si se trata de un coche sin actualizaciones remotas, que obliga a tener que actualizar la tarjeta SD en casa para disponer de la última versión de la tan cambiante cartografía. El único engorro de usar aplicaciones de Android Auto y Apple CarPlay es la conexión por cable, pero ya muchas marcas lo ofrecen inalámbrico o bien se puede optar por adaptadores.

Por otro lado, Google Maps y apps como Waze tiene otra ventaja fundamental: se puede buscar destino por punto de interés rápidamente (un resturante, un hotel…), de tal manera que no hay que comprobar la dirección del sitio al que vamos. Algo que no siempre ocurre con los navegadores integrados y menos con los más antiguos.

Ferrari ofrece Apple CarPlay desde 2014, justo cuando se estrenó, y el Ferrari FF fue el primero en integrar la duplicación de apps del móvil en el display multimedia. Años después hizo lo propio con Android.

Aunque esta tendencia va por barrios: por ejemplo General Motors está haciendo justo lo contrario. Sus nuevos estrenos están eliminando la conexión Android Auto y CarPlay del móvil porque consideran fomenta su uso en el coche. En su lugar están integrando un sistema nativo que permite acceder directamente a apps de Google sin tener que conectar el teléfono. Sea como fuere, permiten utilizar estas apps aunque sin conectar el teléfono.

La cara amarga de este movimiento es que las marcas ofrezcan estas apps capadas o bien que haya que pagar por la conectividad. No en vano, los fabricantes no ingresan dinero alguno si los usuarios conectan su móvil al sistema y usan los datos del teléfono.

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