21 junio, 2024

GEMELAS QUE ASPIRAN A GANAR EN JUEGOS OLÍMPICOS (O YA LO HAN HECHO) EN NATACIÓN ARTÍSTICA – Historias de los Juegos

Desde que dos pares de gemelas coparan los dos puestos más altos del podio en los Juegos Olímpicos de Barcelona en la competición de dúos de natación sincronizada grupos de gemelas son más que habituales entre los mejores dúos del mundo.

Sarah y Karen Josephson

¿Quiénes mejor que unas gemelas pueden sincronizarse mejor? En Barcelona 92 ganaron las estadounidenses Sarah y Karen Josephson. No pudieron formar el dúo de su país en los Juegos de Los Ángeles 84. Allí Sarah, que había obtenido una puntuación ligeramente superior a su hermana, acudió como reserva del dúo formado por Ruiz y Costie, finalmente ganadoras. En la siguiente cita olímpica de Seúl las hermanas acudieron y ganaron la plata, medalla que mejoraron en Barcelona con el oro. Sarah además participó en tres Juegos Olímpicos en la modalidad de solo. Las gemelas Josephson llegaron a competir juntas durante 22 años. En Barcelona 92 al dúo estadounidense siguió en el podio otro de hermanas gemelas, en este caso canadienses: Vicky y Penny Vilagos. Su plata olímpica de 1992 se produjo tras su retirada siete años antes, decepcionadas al no poder entrar en el equipo olímpico de Los Ángeles 84. Sólo dos años antes de su medalla olímpica regresaron a la competición. Otro hecho que nos puede sorprender: en sus años de la escuela elemental eran las últimas en ser escogidas para practicar cualquier deporte. Eso cambió cuando a la edad de ocho años descubrieron la natación sincronizada. Ambas llegaron a competir en solo, alternándose en sus victorias hasta que en 1983 se centraron en la modalidad de dúos.

Trasladémonos al presente, donde convergen tal cantidad de pares de gemelas que es extrañísimo el podio en el que figura al menos una pareja de ellas. Las que más posibilidades tienen para ganar un metal en los Juegos de París son:

-Las austriacas Anna-Maria e Irini-Marina Alexandri que, además, cuentan con una trilliza (Vasiliki-Pagona) que también es favorita, pero en la modalidad de solo. Como se puede apreciar por su nombre, son de origen griego. Tenían 14 años cuando se trasladaron a Austria para mejorar las condiciones de entrenamiento, aunque llegaron a competir por el país heleno en el Europeo de 2012. Ya son poseedoras de medallas en campeonatos del mundo y de Europa, encontrándose en plena progresión. Ya han hecho historia para su país de acogida al lograr el primer oro de Austria en una gran competición internacional de este deporte. Destacan en el aspecto artístico.

Las hermanas Alexandri. Foto de Getty Images

-Las gemelas chinas Liuyi y Quiayi Wang. De momento ya se han proclamado campeonas mundiales hasta en diez ocasiones (la mitad de ellas en dúos, ya que participan con el equipo también) y son herederas de la tradición china en este deporte. De hecho, a las gemelas Wang les gusta incorporar elementos tradicionales chinos para ser reconocidas inmediatamente al verlas en la piscina. Sin ir más lejos uno de sus programas más exitosos se titulaba “Lotus”. Las Wang alcanzan de cara a los Juegos de París su plena madurez, alcanzada entre otras cosas gracias a su intenso trabajo, que las ha hecho levantarse a las 5 de la mañana en más de una ocasión.

-De las gemelas ucranianas Maryna y Vladislava Aleksiiva se ha hablado más en los últimos tiempos por una causa lamentable: sus padecimientos causados por la guerra. Provienen de Járkov, uno de los puntos más en peligro de su país al encontrarse cercano a la frontera con Rusia. Al empezar la guerra siguieron entrenando en su ciudad natal, pasando penurias provocadas por un misil que afectó al edificio donde se encontraba su piscina de entrenamientos. Las ventanas se rompieron, dejó de funcionar el generador que calentaba el agua de la piscina, en ocasiones tuvieron que salir corriendo de la misma, con el bañador mojado, al sonar las sirenas que anunciaban ataques. Posteriormente y junto al resto del equipo nacional, se trasladaron a Italia, donde fueron acogidas pero mentalmente sus pensamientos seguían en su país, donde permanecía su familia. Finalmente volvieron a Ucrania, pero esta vez a Kiev, menos afectada que Járkov, aunque no se libraron de dormir en el pasillo de un refugio antibombas. Más tarde regresaron a su ciudad natal, donde prefieren entrenar aunque no dispongan de electricidad o música. Pese a todo, las Aleksiiva han presentado al mundo desde el inicio de la guerra números con músicas y mensajes optimistas, pues ésa es la idea que quieren dar: no solo mostrar su resiliencia, sino también la esperanza. Muy revelador fue el título de uno de sus montajes: “It’s time to smile” (=Es hora de sonreír). “Queríamos representar a nuestro parís de forma admirable en estos momentos tan complicados y no dejar ver lo difícil que está siendo para nosotras. Por eso nuestra música es tan alegre y heroica”. Ambas ya saben lo que es colgarse una medalla olímpica, puesto que ganaron el bronce en Tokio 2020 formando parte del equipo.

Las gemelas Aleksiiva

-Las emergentes neerlandesas Bregie y Noortje de Brower han llegado para quedarse. Su bagaje en cuanto a medallas se refiere aún es escaso (una plata mundial y otra en Juegos Europeos). Como en el caso de las Alexandri, han hecho historia para su país al ganar la primera medalla en este deporte para Países Bajos. Ya estuvieron en Tokio 2020 donde acabaron en noveno lugar. Tras esos Juegos Noortje tuvo que ser operada de una lesión persistente en su hombro, así que durante un tiempo Bregje se buscó otra compañera para poder seguir compitiendo.

-Hay más parejas de gemelas en la actualidad, aunque no alcancen el nivel de las anteriormente citadas. Nombraremos a las chilenas Trinidad y Soledad García, que también forman parte del equipo y representan la gran promesa del país andino o las salvadoreñas Andrea Daniela y Gabriela Ercilia Mercado, con gran proyección y a las que su entrenadora distingue únicamente porque una tiene un lunar en el lado derecho y la otra en el izquierdo.

Las gemelas chinas Wang



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