20 febrero, 2024

“TENEMOS OPCIONES DE 6-7 MEDALLAS EN PARÍS 2024 PARA EL PIRAGÜISMO ESPAÑOL” – Historias de los Juegos

Nacer en el mismo pueblo (Cangas de Morrazo, Pontevedra) que el campeonísimo David Cal tiene que marcar de alguna manera. En Rodrigo Germade ver sus medallas olímpicas -las de Cal- fue un empuje para que siguiera dando el máximo en un deporte, el piragüismo, que ya practicaba por entonces.

Su debut olímpico tuvo lugar en los Juegos de Río 2016 como uno de los componentes del K4 español. Aunque allí el quinto puesto logrado no era lo proyectado, no fue sino el principio de algo que, como veremos, sí acabaría en un podio olímpico. Germade nos cuenta cómo vivió la final de Río: “He de reconocer que en Río 2016 mi ambición era mayor. Sabía que teníamos el nivel para, si todo salía perfecto, intentar luchar por una medalla. Al final fue una carrera atípica y dura. Salió un barco alemán que no había estado presente en todo el ciclo olímpico y de repente fue como un destructor alemán. Es de las carreras más bestias que yo he visto en toda mi carrera. Fueron sacando más de dos K4 de distancia al resto. Eran Alemania y el resto. Fue una carrera muy difícil de palear que costó un poco llevarla adelante pero igualmente el resultado fue el mejor de nuestro ciclo olímpico. Lo que importa es que hicimos un trabajo estupendo. Viéndolo con calma te das cuenta de que está genial”.

Formando parte del K2

Para los siguientes Juegos España tenía el suficiente nivel como para llevar dos tripulaciones de K4 a Tokio 2020, pero sólo podía ir una por país. Una norma que a Rodrigo Germade no le parece muy justa: “Creo que en España tenemos un gran nivel piragüístico. Hay otras potencias como Alemania que pueden asemejarse a nosotros en cuanto al número de palistas buenos, así que es un poco injusto por ese lado, pero las normas son las que son y ya bastante es que podamos tener dos K2 en los Juegos y ahí creo que tenemos unas buenas expectativas”. El selectivo español eligió la embarcación de la que formaba parte nuestro protagonista y, tras un ciclo excelente, salieron de Tokio con una medalla de plata que en principio les supo a poco. Nos cuenta la carrera vista desde uno de sus protagonistas: “Cuando estábamos colocados en el sistema de salidas de la final olímpica de K4 de Tokio tenía la sensación de que íbamos a ganar, lo sentía. Y así fue en toda la carrera hasta que en el último tramo de los 120-130 metros esa locomotora alemana empezó a arrancar. Es una sensación difícil porque al final es deporte. Ves que te están pasando y es una impotencia, pero tú estás dando tu máximo y no puedes hacer otra cosa. Tienes que asumir que te van a ganar. Al final fue por muy poquito. No tiene mucho sentido ponerme a pensar qué podríamos haber hecho o no porque creo que hicimos una buena carrera conforme a lo que habíamos trabajado y planteado. Al final te quedas con las satisfacción de haberlo dado todo. Esto es deporte, me han ganado justamente y son mejores”.

Suele ocurrir que muchos deportistas sienten que, estando en condiciones de ganar el oro, la plata les sabe a poco: “Trabajas muchísimo para un objetivo que luego no cumples y te entra el bajón, pero con más calma vas asentando todo y vas pensando que has sacado una plata olímpica, que no es moco de pavo. Es un grandísimo resultado viniendo de hacer un ciclo tremendo, con una estabilidad tremenda y lo hemos dado todo. Siempre que se consiga darlo todo y hacerlo lo mejor posible el resultado es lo que te premia, pero lo que realmente importa es todo el trabajo que has hecho para llegar allí”.

En piragüismo es común que las distancias en las pruebas olímpicas varíen de un ciclo a otro. A veces beneficia, a veces perjudica. En el caso de Rodrigo Germade el paso de la distancia de 1000 a 500 metros le ha beneficiado: “por mis características soy un poco más afín a esta distancia de 500 metros pero sí que es verdad que es un poco locura [los cambios de distancias]. Parece que estamos teniendo ya cierta estabilidad en ese sentido; creo que esto es un cambio que se queda para largo. En ese sentido estamos bastantes tranquilos ahora”.

Ya está clasificado para los Juegos de París 2024, en los que, nos confiesa, “en el K2 llegaremos a París 2024 con opciones serias de soñar una medalla, tenemos un nivel bastante alto en España”. Y vaticina más éxitos para su país en su deporte: “Creo que tendremos bastantes opciones en los Juegos de París de conseguir entre seis y siete medallas para el piragüismo español, tenemos bazas bastante importantes. Las chicas del C2 y los chicos del C2 están manteniendo un nivel altísimo; tienen unas opciones muy realistas e importantes de medalla. Nuestro equipo también vamos con buenas expectativas de conseguir esos objetivos”. Germade forma parte de dos tripulaciones: la del K2 y K4: “Yo llevo prácticamente toda mi carrera deportiva en K4, pero el K2 me encanta y me siento bastante cómodo también”. En K2 estará en la capital gala junto a Adrián del Río en la distancia de 500 metros, misma distancia que recorrerá en el K4 junto a Saúl Craviotto, Marcus Cooper y Carlos Arévalo. Como siempre pasa con el piragüismo español se espera mucho de ellos. De lo que estamos seguros es que su trabajo tendrá sus frutos.

La plata de Tokio 2020 en K4. Foto de Fernando Bizerra / EFE



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