18 julio, 2024

La fase de pruebas del telecabina de Luchon encara el esperado fin del gafe

Ocho cabinas del nuevo Crémaillère Express de Luchon – Superbagnères llevan dando vueltas desde el pasado día 11 septiembre. Los técnicos están revisando la fase de pruebas de un remonte que debía haberse estrenado la pasada temporada de esquí, pero que problemas en la cadena de suministros impidió acabarlo. Se sumaba así a una serie de retrasos desde que se aprobara por primera vez en 2019.

La no puesta en marcha del nuevo telecabina Crémaillère Express fue el inicio de un cúmulo de desgracias en el sector turismo para Bagnères-de-Luchon. El Ayuntamiento de esta pequeña ciudad del Pirineo francés, acordó poner un sistema de bus lanzadera hasta la estación, ya que el viejo remonte también había sido desmontado anteriormente esperando que el nuevo estuviera en marcha a los pocos meses. Aunque la estación de esquí tiene un aparcamiento, es de pequeño tamaño y enseguida se llena.

Pero pocas semanas después de anunciar este bus lanzadera, uno de los puentes de la única carretera de acceso a la estación de esquí, se desencajó al paso de un camión de grandes dimensiones que sobrepasaba la limitación de peso máxima para la estructura. Tras la revisión de los técnicos, se determinó que la plataforma no podría soportar el paso de vehículos grandes. Así que se anuló el bus lanzadera y se encomendó la temporada a los que pudiesen llegar en su propio coche y encontrar aparcamiento.

Como las desgracias nunca vienen solas, un tercer factor negativo se iba a sumar al cúmulo de desafortunados incidentes. La fuerte sequía en Europa, impedía abrir la temporada de esquí. Apenas se pudo abrir alguna pista a finales de diciembre para volver a cerrar totalmente el 4 de enero. Hasta las nevadas de finales de ese mes no se pudo volver a poner en marcha las instalaciones.

A mediados de abril, en cuanto se fue la poca nieve que había caído en invierno, se retomaron las obras para el nuevo telecabina Crémaillère Express de Luchon-Superbagnères. Se esperaba haber podido estrenar el remonte para la campaña de turismo de verano, pero las obras para sustituir el puente desencajado retrasaron la fecha para Diciembre.

Se diluía de esta manera las esperanzas de poder hacer algo de caja extra en verano gracias a la novedad del telecabina. Y por si todo esto fuera poco, un análisis de las aguas de los Baños Termales de Bagnères-de-Luchon, otro de los grandes atractivos turísticos de la ciudad, descubrieron que estaban contaminadas. Así que se tuvo que cancelar las reservas de casi 1.000 clientes y cerrar hasta nuevo aviso.

En definitiva, un cúmulo de desgracias más propias de una película, que seguro que ha hecho echarse las manos a la cabeza a más de un comerciante en Bagnères-de-Luchon. La puesta en marcha estos días del nuevo Crémaillère Express con sus cabinas ya colgadas, da un soplo de esperanza muy necesaria para esta población del Pirineo en donde el turismo es un motor económico muy importante.




Cabinas del nuevo Crémaillère Express de Luchon
Cabinas del nuevo Crémaillère Express de Luchon

Ocho cabinas del Crémaillère Express en la fase de pruebas del nuevo remonte de Luchon-Superbagnères

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