19 mayo, 2022

Donald Trump y su relación con el deporte

El triunfo del magnate de los bienes raíces Donald Trump en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos no dejó indiferente a nadie. Hasta el mundo del deporte tuvo sus reacciones, algunas en pro y otras en contra, pero… ¿cuál es la relación del recién electo nuevo presidente de la potencia norteamericana con este ámbito?

La respuesta a esa pregunta es simple: mucha y muy buena relación. En primer término, Donald Trump fue (según) un gran atleta en sus tiempos mozos. Y en segundo término, ya en su faceta como exitoso empresario, Trump también tuvo y tiene experiencias dentro del ámbito deportivo.

Lo dicho, los tiempos de colegio del que será el presidente número 45 de la historia de los Estados Unidos fueron unos en los que el deporte fue parte fundamental. Estudió en la New York Military Academy y allí practicó desde fútbol americano hasta el fútbol tradicional (‘soccer’ en la unión americana), pasando por el baloncesto y toda disciplina que le pusieran por delante.

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Se conoce que para 1963, momento en el que Trump contaba con 17 años de edad, se dedicó de lleno y en serio a la práctica del fútbol, haciendo parte del equipo de su instituto. Sin embargo, el ‘soccer’ no le apasionaba tanto como sí lo hacía otro deporte que acaparaba completamente su atención: el béisbol.

Trump siempre fue, y todavía lo es, un gran aficionado al béisbol. Por supuesto, también lo practicó en secundaria y lo hizo de manera tan destacada que muchos de sus ex compañeros aseguran hoy día que el magnate era muy bueno y que fue un gran atleta. Dicen que hasta pudo convertirse en jugador profesional, y que incluso equipos como los Filis de Filadelfia y los Medias Rojas de Boston llegaron a scoutearlo.

Sin embargo, Trump se dedicó fue a los negocios… y en esa parte de su vida también se reflejó su pasión deportiva. Llegó a ser dueño de un equipo de fútbol americano en una fallida liga que pretendía competir con la NFL en los años 80, y además posee varios campos de golf (otra de sus grandes aficiones) repartidos por toda la nación norteamericana.

Y como dato curioso, su fanatismo por el béisbol lo profesa abiertamente hacia un conjunto en particular, los Yankees de Nueva York. Son varias las veces que se le ha visto en el estadio de los Mulos del Bronx (en nuevo y el viejo) apoyando al equipo con vehemencia.